¿Podrá El Secreto de Tus Ojos motorizar la producción de cine en Latinoamérica?
El Secreto de Tus Ojos es la película que ha dado a Argentina su segundo Oscar de la Academia, en el altamente competitivo renglón de Mejor Película en Lengua Extranjera.
El hecho ha llenado de orgullo a los argentinos, con toda la razón del mundo, y una vez más ha disparado el entusiasmo y la efervescencia cinematográfica por toda America Latina.
Muchos esperan que tal reconocimiento despierte o incentive el interés del público anglosajón por el cine latinoamericano. Otros son más comedidos y sólo aspiran a que el público de la región muestre mayor interés por las realizaciones de su propio contorno. ¿Podrá este film motorizar el cine local, el que se hace en nuestros países?
Ni una cosa ni la otra. Si no sucedió antes, ¿por qué habría de suceder ahora? Estos son sólo momentos de excepcionales; chispazos de luz, ráfagas de ensueños.
Muchos de los países latinoamericanos tienen el talento, eso nadie lo duda, pero carecen de la mentalidad, la infraestructura y los recursos para producir de manera continua éxitos de la calidad y dimensión de El Secreto de Tus Ojos.
El triunfo de Argentina no es fruto del azar.
Es el resultado de un largo viaje transitado por el mismo sendero desde hace varias décadas. Por ello, por mejores deseos que se tengan, el suyo es un triunfo particular, y muy de ellos. Felicitaciones para Juan José Campanella, y los argentinos, pero cada quien debe construir el suyo propio.
Argentina no es segunda de nadie en Latinoamérica, en cuanto a la calidad y estatura de su cine, y de hecho ha sido el único país de la región premiado con un Oscar (en dos ocasiones) a la Mejor Película en Lengua Extranjera.
El Secreto de Tus Ojos fue la sexta película argentina seleccionada por la Academia de Hollywood para competir en esta categoría. La Historia Oficial (1998), de Luis Puenzo, fue el otro film argentino galardonado con la codiciada estatuilla dorada.
También estuvieron nominadas La Tregua (1974); Camila, (1984); Tango (1998) y El Hijo de la Novia (2001). Un lugar en el Mundo (1992), aunque es Argentina fue presentada ante la Academia representando a Uruguay.
