Asumo que el texto literario en el que se basa la película The Perks of Being a Wallflower debe ser bastante emotivo y rico en detalles, dado el sentido retro y nostálgico del que está impregnado el film.
La película, dirigida por Stephen Chbosky su segunda producción en 18 años basado en un guion escrito por él mismo, de su propio best seller, trata de recapturar las aventuras juveniles de la adolescencia, derivadas a partir de la convivencia escolar, con su consabida carga de inseguridad, sueños y descubrimientos.
Hay, incluso, un componente más dentro de la trama, que es en cierto modo el elemento catalizador de la misma, por cuando afecta directamente al personaje central, interpretado por Logan Lerman, y que se revela al cierre cuál sorpresivo y perturbador lastre emocional.
Lerman es Charlie, un tímido y solitario estudiante de primer año de secundaria que observa todo a su alrededor, pero casi no dice nada: prefiere ponerlo por escrito que es su verdadera pasión. Contra todo pronóstico, establece amistad no con algún marginado estudiante de su grado, sino con Patrick, (Ezra Miller), un extrovertido estudiante gay de cuarto año y su inseparable y compinche hermanastra Sam (Emma Watson), quien también arrastra un sórdido pasado digno de su propia historia.
En general las actuaciones están bien, pero quien se lleva todos los aplausos es Miller con su enérgica y desinhibida caracterización.
Pese a sus buenas intenciones y sus ansias por alejarse de convencionalismos y lugares comunes, uno no puede despojarse de cierta sensación de deja vu, producto de la enorme cantidad de películas sobre problemáticas similares que la han precedido.
Por otro lado, es cierto que la historia es honesta, pero discurre con un desgano que no proporciona valor alguno a la producción, además de que la solución de último minuto como el director Chbosky resuelve el problemático pasado de Charlie resulta afectada y forzada.
En fin, The Perks of Being a Wallflower, enmarcada dentro de sentido de narración en off que carece de lustre, concluye como un film digno que se ve con agrado,tal vez trata de decir demasiado no ofende ni irrita a nadie, y deja una no muy entusiasta satisfacción.
