El periodista Lauterio Vargas pondrá a circular mañana la obra Las Huellas de El Siglo, en la cual narra sus experiencias en el desaparecido medio de comunicación.
El acto será en el Auditorio de la Biblioteca de la Universidad Católica Santo Domingo, a las 7:00 de la noche. Vargas expone sobre diversos temas y sucesos que se dieron en las fuentes que cubrió durante los cuatro años y algo más de seis meses que trabajó en el periódico El Siglo. Define el cierre de dicho periódico como un asesinato contra el medio de comunicación más pujante de la época.
El Siglo fue asesinado, fue silenciado por una lucha de intereses. Su muerte se anunció con tres meses de anticipación, pero nadie hizo nada para evitarlo. En el viejo y olvidado Macondo, Santiago Nazar no tuvo oportunidad de salvarse de aquella muerte inminente que narra Gabriel García Márquez, porque todos en el pueblo sabían que lo andaban buscando para matarlo, menos él, pese a eso nadie le advirtió el peligro. Con El Siglo pasó igual y tampoco nadie hizo nada para evitar su muerte, dice Vargas, en la introducción de Las Huellas de El Siglo.
De igual forma, el libro incluye anécdotas de la fuente palaciega, como cronista policial y como reportero de las áreas de política, educación y justicia. Además, narra sus vivencias en la secundaria y algunos episodios que vivió en la universidad.
Incluyo parte de mi vida, mi educación y mi lucha por sobrevivir en un ambiente donde no había muchas oportunidades y que lo normal era ver que los jóvenes fracasen. Esa situación todavía no ha cambiado y me atrevería a decir que ahora los tiempos son peores y las amenazas contra los jóvenes se han triplicado, sostiene.
Aclara que no es una historia con matiz político y que sólo narra los hechos como ocurrieron, dice lo que escuchó, lo que le dijeron y observó a su alrededor.
El prólogo es del periodista Angel Barriuso, quien precisa que el autor relata episodios que nos dejan detrás de cada línea el sabor de las experiencias común a cualquier periodista en cualquier parte del mundo; solo que en poquísimo tiempo, Lauterio Vargas optó por contarnos una travesía desde una empresa periodística para reflejarnos una realidad .

