El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva dijo que los elementos que hicieron posible el éxito de su gestión, en la cual más de 50 millones de brasileños lograron salir de la pobreza, fueron el aumento de las exportaciones, fortalecer el mercado interno, aumentar y reajustar salarios, propiciar el crédito y empezar un nuevo relacionamiento con otros países del Sur y el Caribe.
La primera decisión que tomé fue oír a todos los sectores de la sociedad dijo, indicando que esta relación fue un éxito profundo, que de implementarse en otros lugares podría cambiar la geografía económica mundial.
Dijo que la mayoría de políticos no conocen su país y piensan que tienen las soluciones a los problemas, y cuando llegan hacen otra cosa y se la pasan criticando a sus antecesores.
Manifestó que cuando empezó su Gobierno decidió hacer primero lo necesario, luego lo que debía y después lo imposible.
Ninguna autoridad se equivocaría si hiciera lo que es obvio, pero muchos no lo hacen. Agregó que cuando George Bush le planteó que apoyara la guerra contra Irak, le dijo que su guerra principal era erradicar el hambre en Brasil.
Lula dictó la conferencia Empleo y desarrollo para la salida de las crisis, organizada por la Cámara Dominicana de la Construcción.
En su disertación llamó al Gobierno y a los empresarios a diversificar el comercio exterior y a no pensar solamente en ganar dinero, sino entender que mientras más tienen los pobres más pueden gastar, lo que hará posible que la economía crezca.
También señaló la necesidad de que los empresarios viajen con los presidentes, apuntando que estos tienen un interés específico que facilita los negocios.
Exhortó a todos los países en América Latina a fortalecer los lazos económicos y dejar de creer que Europa y Estados Unidos son los únicos socios posibles.
Con respecto al financiamiento estatal, expresó que el Estado no tiene que ser el gran empresario, pero debe ser el planificador.

