La intervención del Estado será imprescindible para que los cuatrillizos que nacieron ayer en el hospital Plaza de la Salud crezcan sanos y normales, debido a los niveles de pobreza extrema en que se desenvuelven sus padres.
El doctor Manuel Logroño, coordinador de la unidad de neonatología del centro de salud, expresó que, por su condición de niños prematuros, que nacieron con bajo peso, los infantes ameritan de cuidados especiales, en un ambiente pulcro y sano. También, una vigilancia médica constante y una alimentación especializada, de calidad.
En el caso de esta familia, lo primero que tienen que hacer es acondicionar la vivienda donde van a estar esos bebés.
Braudilia Montero, de 24 años de edad, madre de los recién nacidos Isaac, Isaías, Ezequiel y la niña Audry Isabel, reside en La Descubierta, en Jimaní y está desempleada. El padre es Juan Medina, un chofer de un minibús público.
Pidió a la primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández, que la ayude crear las condiciones para criar a sus hijos, dos pares de gemelos que pesaron entre 3.1 y 3.12 libras.
Le pido la primera dama que venga por aquí, que me ayude con el pago de la cuenta en el hospital, un techo y el sustento para mis hijos y un techo para mis hijos, expresó Braulidia, madre de otra niña de siete años de edad.
En su sala del centro de salud, donde lleva casi 50 días hospitalizada, Braudilia afirma que la delicada situación que padece, por la falta de recursos, no fue planificada, porque nunca se imaginó que tendría cuatro hijos al mismo tiempo
Expresó que no podrá regresar a la Descubierta, porque allí no encontraría los cuidados médicos especializados que necesitan sus vástagos.
En la capital, reside en casa de un familiar, que no podrá recibirla ahora con cinco hijos.
Afirma que tendrá que dedicarse por completo al cuidado de los recién nacidos y no podrá trabajar.

