Estamos en pandemia, hay que ser creativos, innovadores y arriesgados, pero cautelosos. Iniciaron las clases, virtuales, a distancia, porque no podemos exponer nuestros muchachos al contagio, sabemos que aunque les midamos la temperatura, les pongamos mascarillas y galones de gel, sería casi imposible lograr el distanciamiento, evitar el contacto, los abrazos, las peleas y los besos robados.
La poca disciplina del dominicano sumada al ímpetu juvenil es nuestro talón de Aquiles frente al coronavirus. Hemos visto que para poner en ejecución el programa de educación a distancia se han encontrado varios escollos como por ejemplo la bendita conectividad.
ero, además, en barrios marginados carentes de todo, lo imprescindible, en hogares donde familias conviven en un espacio de 40 metros, con energía eléctrica por ratos y robada, sin televisión ni radio, con una madre o una abuela que no sabe ni leer ni escribir y mucho menos de tecnología y que además tiene que salir temprano a buscársela para poder comer precariamente, es un insulto hablar de clases virtuales.
Es ahí cuando me surge la idea de hacer un censo en cada escuela de cada barrio del país y determinar cuáles familias tienen facilidades tipo energía eléctrica, internet, televisión o radio y acompañamiento de un pariente durante clases virtuales y cuáles no las tienen. Seguramente encontraremos que una buena parte de estos alumnos cuentan con estas facilidades.
Realizado este censo se determinaría la cantidad de alumnos que no están en situación de recibir docencia virtual, se monta una estructura sanitaria en las escuelas con desinfección, mascarillas, guantes, gel y todo el etc. necesario a fin de evitar el contagio y así de manera presencial, desde las aulas, puedan compartir las clases virtuales con aquellos que están en sus hogares, porque tienen los medios.
Siendo mucho menos alumnos, podría mantenerse el distanciamiento social y un mejor control sobre ellos. No creo que esta sea una idea absurda o impracticable, pienso que con buena voluntad y decisión política en poco tiempo podría implementarse, solo hay que tener valor y animarse.
Por: Héctor Pérez Tovar
Ptovar2002@yahoo.es

