Desorden total
Las autoridades no deberían esperar que se produzca una tragedia a causa de enfrentamientos entre quienes operan desde hace 30 años una ruta de autobuses desde la avenida Duarte hasta San José de Ocoa y choferes de Fenatrado, recién instalados con otra parada vecina. El conflicto por el control de las salidas y llegadas de autobuses ya ha generado actos de violencia, al punto que la Confederación Nacional del Transporte (Conatra) ha advertido que defenderá su parada de guagua frente a Fenatrano, sin importar lo que pueda ocurrir. La empresa de la familia Lara Martínez, afiliada a Conatra, afirma que el grupo de Juan Hubieres pretende desalojarlo del lugar que ocupa por más de tres décadas. La Federación de Transporte la Nueva Opción alega, en cambio que posee permiso para operar a 500 metros de distancia de la otra terminal, en plena avenida Duarte. El desorden en el transporte público de pasajeros ha llegado a tales extremos que los grupos o clanes de choferes imponen sus designios al aplicar la ley del más fuerte, sin que las autoridades digan siquiera esta boca es mía.
