Los tantos inventos que se enarbolan por aquí con relación a la Policía y la seguridad ciudadana deberían patentizarse para optar por un premio Nóbel. La última de las genialidades ha sido que en una reforma policial se incluya la creación de la Policía Técnica Judicial, que sustituya el concepto jefe por el de intendente y que el organismo sea dirigido por un civil. La verdad es que bajo esa estructura opera la Policía en varios países, pero siempre ha de tomarse en cuenta la tradición y la cultura. Con la simple sustitución del vocable jefe por el de intendente no variará ni un ápice la actuación de la Policía. Y si se ha de inventar con un civil lo mejor es que se piense bien tanto por la estructura del cuerpo como por la naturaleza de la sociedad dominicana. Ha de tomarse en cuenta que transplantes más simples han sido traumáticos. Pero si con los inventos lo que se persigue es notoriedad, porque es sabido que en la práctica nada van a resolver, sería bueno que se patenticen y se envíen a la Academia de Ciencias de Suecia. Nadie sabe si los creadores de tantas genialidades tienen la suerte de que se les premie con un Nóbel. Puede ser. Por qué no.
