El sacerdote jesuita Antonio LLuberes (Ton) reúne sobrada calidad y autoridad para advertir que la carrera de Educación no debería impartirse solo durante los fines de semana, como es ofrecida por varias universidades, ya que de esa manera no se preparan buenos profesores. Ton Lluberes, director de las escuelas Fe y Alegría, propuso que las universidades incluyan al menos uno o dos días de la semana laboral para la formación docente, que debería contemplar la baja académica. Para mejorar la calidad del maestro, el padre Ton cree que el docente debe ser supervisado y corregido y que las autoridades deben insistir en la promoción de esa profesión como vocación, para que los jóvenes que se inclinan por esa carrera sientan que han sido llamado a cumplir con un servicio resalta también la necesidad de que el padre actúe como contraparte del maestro, con compromiso de participar en las reuniones escolares y hacer cursos sencillos sobre temas que ayuden a comprender la vida de sus hijos. No hay dudas de que el Padre Ton ha develizado el lado humano y vocacional del preocupante tema de la calidad del docente.
