Plantea interrogantes que el vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, haya traído a colación la necesidad de una revisión de los salarios de los senadores. ¿A qué viene en estos momentos un tema que no está en discusión? Más suspicaz todavía que Castaños Guzmán favorezca que los sueldos de los congresistas se equiparen con los del resto de la región, sin tomar en cuenta factores económicos y sociales. Con todos los incentivos de que disfrutan para la función que realizan, los senadores dominicanos pueden estar entre los mejores remunerados del planeta. Quizás Castaños Guzmán ignora que hay senadores que perciben más de un millón y hasta dos millones de pesos mensuales por diferentes conceptos. Sorprende que un profesional competente tampoco haya reparado en la posibilidad de que República Dominicana sea de los países de la región con mayor número de senadores en relación a sus habitantes. Pero lo más extraño es que el vicepresidente de Finjus haya dejado caer el tema del salario de los congresistas en momentos como los actuales. ¿Pura causalidad?
