Contradicciones en que ha incurrido el jefe de la Policía de Puerto Rico y la suspensión de una rueda prensa conjunta que se anunció en República Dominicana tornan más denso el velo de misterio que rodea la captura del capo José David Figueroa Agosto. Después de afirmar que con la captura del fugitivo estaban temblando muchos hombres de saco y corbata, el intendente de la Policía boricua José Figueroa Sancha suavizó la expresión. Declaró que la investigación está en curso y que es prematuro afirmar que haya funcionarios o militares implicados. El cambio de actitud se ha prestado a tantas conjeturas como la suspensión, sin explicaciones, del encuentro con la prensa que tendrían Figueroa Sánchez y el mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, en principio en la sede de la Policía y luego en el Palacio Nacional, para hablar sobre el caso Figueroa Agosto. Es posible que la causa real de la suspensión se convierta en otro secreto de Estado. Antes que despejar el panorama, el giro misterioso que se le ha impreso ha propiciado más interrogantes sobre un caso que desde el principio está oscuro.
