Tal vez no sea tanto como para no preocuparse, pero producen cierta tranquilidad la capacidad y equipamiento de la Oficina Nacional de Meteorología de que ha dado cuenta su directora para lidiar con la temporada ciclónica que ese inicia mañana. Dijo la ingeniera Gloria Ceballos que la entidad cuenta con equipos y personal para ayudar a salvar vidas y propiedades y, sobre todo, para mantener informada a la población sobre la evolución y desarrollo de cualquier huracán que pueda amenazar el país. Su declaración desmiente a los especialistas que han declarado que República Dominicana no está preparada para luchar con fenómenos atmosféricos de gran intensidad. Si algo cabe esperar es que la afirmación de la funcionaria se corresponda con la realidad, sin que implique la gente tenga que descuidar acciones preventivas. Si bien puede extrañar, la verdad es que tranquiliza que todo esté a pedir de boca para enfrentar las adversidades. Aún así muchos cruzarán los dedos. Por estos predios los ciclones han dejado una dolorosa estela de luto y cuantiosos daños materiales. La temporada ciclónica que comienza mañana y concluye el 30 de noviembre tiene su período más crítico para esta zona a partir del 15 de agosto.
