Si en verdad estudiantes de la comunidad El Roblito, de Constanza, han perdido dos años por falta de un maestro, la ministra de Educación debe tomar acciones enérgicas. Aparte de impedir que los 62 niños en edad escolar con que se dice cuenta la comunidad puedan perder otro año por las mismas razones. Lo cierto es que cuesta creer, por más verdad que sea, que en algún rincón de República Dominicana un niño pueda perder un año completo por falta de un maestro. Y si es como se ha denunciado, las autoridades de Educación deben dar un ejemplo contra los responsables de ese lacerante bochorno. A menos que por esa especialidad que ha instalado sus reales en el país los culpables sean los estudiantes o los padres de éstos. Es bien sabido que los directores regionales y funcionarios de Educación han estado más en campaña política para preservar sus privilegios que cumpliendo su rol a favor de la enseñanza. La ministra de Educación, Josefina Pimentel, tiene que tomar todas las medidas para evitar que los estudiantes de El Roblito pierdan el próximo escolar. Pero sin dejar de tomar las acciones que demandan las circunstancias.
