Arbitro en el PLD
La cancelación de 250 empleados, de una empresa de zona franca de Pedernales, equivalente al 50 por ciento del personal, es un sacudión en una provincia con deplorables niveles de pobreza. La medida no ha sido resultado de la crisis internacional, sino de la restricción de la Dirección de Aduanas que permitía a la firma Group International coloca el 20 por ciento de su producción en el mercado interno. Se trata de un conflicto que se debatía desde hace tiempo sin que se llegara a ningún acuerdo. De no tratarse de un chantaje para disfrutar de un privilegio inaceptable es aconsejable que el licenciado Rafael Camilo, un funcionario recto, pero ecuánime, y los propietarios de la empresa se sienten a explorar una salida al conflicto. Es la esperanza que tienen los residentes en la decaída población tras la tormenta que significa la cancelación de 250 puestos de trabajo. Los propietarios alegan que la facilidad de colocar el 20 por ciento de su producción en el mercado local formó parte de los acuerdos para instalarse en la zona. Pedernales espera por muchas obras y proyectos, pero mientras tanto se debate en la impotencia y un elevado cúmulo de necesidades.
