Vandalismo
Al romper las tuberías del acueducto en protesta por la escasez de agua potable los moradores del sector Los Restauradores, de Mao, incurrieron tanto en acto vandálico como irracional. Por más indignados que puedan estar por la crisis del servicio en modo alguno es para atentar contra la propiedad pública y privada. Pero además porque es peor ahora, dado que la rehabilitación no sólo tomará más tiempo, sino que resulta más costosa. El exceso porta también un mensaje para las autoridades, al no optemperar en más de un año los reclamos de la población por la crisis del servicio: un día la gente se cansa y es capaz de cualquier insensatez. Puede darse como un hecho que tras el incidente termina la dajedez y la demora para enfrentar el drama que alegan los residentes en el sector maeño. Porque si no es bajo presión las autoridades se han puesto que no entienden ni actúan. Es lo malo. Pero bajo ninguna circunstancia había que llegar al extremo de romper las tuberías del acueducto para reclamar un servicio público. Los residentes en Los Restauradores se excedieron en una acción vandálica, que merece ser condenada.
