A la Cumbre Río+ 20 que se inicia el miércoles en Río de Janeiro, Brasil, se le antepone la Cumbre de los Pueblos, montada en la misma ciudad turística, que ha declarado como un fracaso la mentada economía verde que impulsa la reunión, auspiciada por Naciones Unidas (ONU). Los contestatarios de esa cumbre se manifiestan en contra de lo que denominan la mercantilización de la naturaleza. Más de tres mil delegados de todo el mundo defienden el concepto de agricultura familiar como verdadera solución a la crisis climática, económica y ambiental. Los reclamos de esa reunión contestataria de la Cumbre Río+20 son válidos, pues la producción industrial y de alimentos ha sido secuestrada por los puestos de bolsas de valores, que deciden que la rentabilidad está por encima de la preservación de la naturaleza.
