Al administrador del Banco Agrícola (Bagrícola), Paíno Abreu, le han caído los palitos. Hace unos días el sector hotelero le entró como a la conga con relación al proyecto sobre alquileres, pero ahora el turno ha correspondido a los productores agrícolas de Peravia. Según el presidente de la Federación de Productores Banilejos, Juan Bayona, el Bagrícola ha causado la quiebra de miles de pequeños y medianos cosecheros por intereses que alcanzan hasta un 25 por ciento sólo por moras en el pago de préstamos. Con los problemas que afectan el mercado muchos productores hasta pierden sus predios, porque ahora los préstamos son hipotecarios. Bayona se basó en la realidad del campo para señalar como un error el cambio de la política financiera de un organismo concebido para estimular la producción, pero no para desincentivar al productor. Las trabas han llegado al grado de que el Ministerio de Agricultura no acepta los comprobantes de la producción si no están saldados los empréstitos con el Bagrícola. Con tales criterios, siempre que sea como han denunciado los agricultores, será muy difícil aprovechar el potencial del campo.
