La respuesta de los santiagueros es para que el alcalde Gilberto Serulle por lo menos reflexione sobre el mirador que ha contemplado construir en la ribera del río Yaque del Norte. Razones ecológicas y sociales han movilizado a amplios sectores contra la obra con la que Serulle ha pensado ampliar el espacio recreativo y rescatar la zona. Con la movilización los santiagueros marcan la diferencia.
Alegan que además de afectar el medio ambiente, el mirador no es prioritario ni tampoco ha sido aprobado por la Sala Capitular. Por más importante que resulte no quieren imposiciones, sino que las inversiones se discutan.
Al margen de la polémica, con ese comportamiento trazan un modelo que debería ser asimilado por todos los sectores. Las autoridades, amparadas en un mandato legal, suelen imponer su propio criterio con inversiones que no siempre sintonizan con las necesidades de la población. Los santiagueros no repararon en montar una vigilia contra el mirador que alcalde Serulle se ha propuesto levantar en la ribera del Yaque del Norte, próximo al populoso barrio La Joya. Si no desiste, por lo menos debe reflexionar.
