Las pandillas se han convertido en un rasgo que, desde hace tiempo, identifica a la juventud dominicana en Madrid y otras ciudades españolas. Bandas como Dominican Don´t Play y Trinitarios son conocidas en la capital española tanto por sus fechorías como por las peleas, en ocasiones con saldos mortales, que han protagonizado.
Es posible que la crisis económica haya tornado esos grupos, de los cuales forman parte muchos jovencitos, todavía más violentos. E incluso que haya contribuido con su segregación y a convertirse en rivales.
Hace unos días al menos 13 integrantes de ambas pandillas fueron detenidos por una pelea que escenificaron en el metro de Madrid, donde varios resultaron heridos a puñaladas. Los Dominican Don´t Play y Los Trinitarios, nombres que se relacionan con su patria de origen, son grupos integrados mayormente por menores de edad que se mueven en el bajo fondo.
Su comportamiento, propio de escorias sociales, no representa la estampa del dominicano que emigra en procura de trabajar para mejorar sus condiciones de vida, pero mancha, sin duda, el nombre de una comunidad. No deben pagar todos.
