Las observaciones de un experto español indican que las instalaciones hoteleras no bastan para hacer del turismo la tacita de oro de la economía. Según Manuel Figuerola, República Dominicana, a pesar de su casi 70 mil habitaciones y de ser un producto con posibilidades infinitas, bien estructurado, con características, personas y recursos competitivos, está todavía muy por debajo de su potencial. La participación del sector en el Producto Interno Bruto (PIB) no alcanza un 10%, no precisamente por evasión o alguna otra maniobra. Es necesario, según Figuerola, cambiar el producto, los servicios y la estructura actual y pensar en un turismo más selectivo y especializado. Hay que pensar, acotó, que los destinos que están creciendo son los de más alta calidad y que son muy singulares, como la zona de Asia y Pacífico. Figuerola es director del doctorado en Turismo de la Universidad de Nebrija y forma parte del equipo docente que imparte el diplomado en gestión de destinos turísticos que auspicia el Consorcio Dominicano de Competitividad Turística. O sea, que se trata de un técnico con buenas credenciales para las observaciones que hizo sobre el turismo en República Dominicana.

