El presidente Leonel Fernández se queda corto en su interés de elevar los niveles de transparencia al disponer que se publiquen las compras y contrataciones públicas. En lo que el mandatario ha debido hacer hincapié es en que no se pagan las obras consignadas grado a grado y que las licitaciones se efectúen con la más absoluta transparencia. Como información es importante que se publique cada detalle de los gastos en que incurren todos los funcionarios que administran fondos públicos. Pero si lo que se persigue es eliminar la percepción sobre la corrupción, el Presidente ha debido tomar acciones más drásticas. Nadie tampoco garantiza que funcionarios que no hacen caso a las leyes cumplirán con lo que más bien parece un enunciado con rasgos de relaciones públicas. Cierto es que Iniciativa Anticorrupción recomendó la medida, pero como parte de un conjunto para combatir el tráfico de influencias y el enriquecimiento ilícito en el Gobierno. Si el Gobierno desea elevar los niveles de transparencia ha debido adoptar acciones más amplias y específicas, porque con la simple publicación de las compras se ha quedado corto.
