Parte del negocio
La yipeta Mercedes Benz en donde fueron encontrados los 4.6 millones de dólares, adquirida con una exoneración vendida por un ex diputado, se presta para revisar las facilidades para importar vehículos de que gozan los congresistas. En la mayoría de los casos los legisladores, colmados de privilegios, venden las exoneraciones, como fue el caso del ex diputado perredeísta por Azua Ramón Santana. El ex congresista alega que cedió el derecho en 2003 por 800 mil pesos a un empresario bancario cuyo nombre, como si se tratara de un secreto de Estado, se ha abstenido de divulgar. El hermetismo del ex legislador y hoy, según él, dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), confiere a la operación cierto velo de misterio. La realidad, sin embargo, es que las exoneraciones de vehículos constituyen parte del negocio de los congresistas. No son facilidades para unidades utilitarias, sino vehículos de lujo, que insultan las calles de un país como República Dominicana. El escándalo se presta simplemente para que los legisladores se vean en el molestoso escándalo que le ha tocado al ex diputado con la yipeta importada con una exoneración a su nombre.
