Crisis en Unasur
Colombia la pasó mal en la reunión de cancilleres y secretarios de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) con el emplazamiento para que presente el pacto para la instalación de bases militares estadounidenses en su territorio. El malestar llegó al grado de que su representante, Gabriel Silva, declaró que no descartaba la posibilidad de que Colombia se retire de Unasur si en la agenda de la próximo reunión no se incluyen asuntos como la compra de armas o la lucha contra el terrorismo. Tras la cumbre de Bariloche, Argentina, el presidente colombiano Alvaro Uribe se había comprometido, para bajar las tensiones con Venezuela y otros miembros de Unasur, a presentar en la reunión de Quito el acuerdo sobre las 7 bases militares que Estados Unidos instalaría en su territorio. Pero la delegación colombiana llegó a la reunión de Quito con las manos vacías. La crisis en el bloque regional está pflanteada, pues Colombia insiste en que la agenda no se limite al conflicto de las bases militares, sino que se discuta el armamentismo y el narcotráfico. La propuesta es razonable, pero no se dijo era como base para presentar el polémico pacto.
