Por más caso omiso que le haga el Gobierno, lo cierto es que las denuncias sobre los escándalos de corrupción llegan cada día más lejos. Nada menos que la coordinadora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Valerie Julliand, acaba de entrar en acción al considerar que el Gobierno tiene como tarea pendiente combatir más eficazmente el problema. Pese a la diplomacia, se trata de un señalamiento para que que el Gobierno se sienta aludido y aquilate el eco de las denuncias. La diplomática cita estudios según los cuales en República Dominicana prevalece un elevado índice de corrupción. Pero las denuncias oficiales, como la del director del Departamento Contra la Corrupción Administrativa (DPCA), Hotoniel Bonilla, son el mejor testimonio de la magnitud alcanzada por la práctica. Bonilla citó varios casos de corrupción de los cuales el Gobierno ha desistido de poner en movimiento la acción pública. La observación de la diplomática compromete al Gobierno a tomar acciones sobre presuntas irregularidades que pueden tener funestas consecuencias para la nación. Al menos el crédito está en el suelo.
