Hechura del poder
El reputado lingüista estadounidense Noam Chomsky vuelve a reivindicar su concepto de la libertad y la independencia en el juicio que acaba de vertir sobre el presidente Barack Obama. No se ha andado con rodeos para tipificarlo como hechura del poder. Chomsky, permanente activista a favor de causas sociales, dice que el gobernante está en manos de los sectores financieros y energéticos. Cuesta aceptar la definición de un mandatario enfrentado a esos sectores por la reforma sanitaria, pero el pionero de la teoría generativista es un intelectual de mucho peso y prestigio como para exponerse con sanceces. De ahí que su visión sobre Obama esté lejos de un exabrupto. Dice que Obama tiene la apariencia de buen tipo, que sería excelente en una cena o en un acto social, pero no el político comprometido con los cambios sociales que se requieren. Por de pronto, con la reforma sanitaria que promueve Obama ha tenido sus inquietantes traspiés, lo que de cierta forma el reputado lingüista atribuye a que en el fondo el mandatario es una criatura de quienes financiaron su campaña: las entidades financieras, energéticas y las empresas.
