La libertad bajo fianza, para colmo simbólica, a un acusado de violar y matar una niña de nueve años es, más que una burla, es una provocación. Quizás por el hecho de que la víctima era haitiana una jueza interina encontró que una fianza de 5,000 pesos era suficiente como medida de coerción para el homicida. Santos Santana (René) fue sometido por la muerte y violación de Ferlina Cesar Pie, cuyo cuerpo fue encontrado en unos matorrales cercanos a la autopista Las Américas, en el sector El Valiente. La Suprema Corte de Justicia debe investigar la insólita sentencia a través de la cual el Tribunal de Atención Permanente de la provincia Santo Domingo fue tan condescendiente con un homicida. La Procuraduría General de la República debería también interesarse en una decisión tan monstruosa, que lacera la conciencia y los sentimientos de paz y justicia de la población. Es inconcebible que un hombre acusado de violar y matar a una niña pueda estar en libertad a través del pago de una fianza casi simbólica, como los 5,000 que le impusieron de medidas de coerción. El siniestro fallo remueve aún más el horroroso crimen de la niña haitiana.
