Lo único definitivamente claro sobre el sistema eléctrico son la precariedad y el alto costo del servicio que sufren los consumidores. Lo demás es oscuridad y confusión. Si todas las plantas están en línea y se abastece un 82 por ciento de la demanda, no se explican entonces prolongados apagones, que incluso han servido de detonantes a protestas sociales. ¿O es que acaso no hay una distribución equitativa? Aún así tampco se sabe qué pensar cuando sectores como Arroyo Hondo, que se supone pagan el servicio, reclaman un cirtuio de 24 horas de energía. El experto en asuntos energéticos, Bernardo Castellanos, acota que las estadísticas oficiales sobre el servicio eléctrico están en contradicción permanente con la realidad. Castellanos señaló que la oscuridad del panorama eléctrico no está dado sólo por la ineficiencia y mala gestión que ha salido a relucir en las distribuidoras, sino por la falta de capacidad instalada para suplir la demanda. Sin embargo, lo único claro que tiene la población es que, pese al esfuerzo que se nota en el vicepresidente de la CDEEE, Celso Marranzini, es que los apagones no dan tregua y que las facturaciones son abusivas.
