Las de Villadiego
Con el español Ricardo Díez Conde suman varios los implicados en lavado y narcotráfico que han tomado las de Villadiego para evadir la persecución de las autoridades. Los primeros en dejar el limpio fueron los cubano-estadounidenses hermanos Benítez, acusados de estafar con más de 100 millones de dólares el Medicare y relacionados con una red de lavado en el Este. Al misterio sobre la fuga de los Benítez se agrega la extraña desaparición del supuesto capo boricua José David Figueroa Agosto, implicado en los 4.6 millones de dólares por los que fue detenida la señora Sobeida Féliz Morel. Esta, tras ser beneficiada con una orden de libertad bajo fianza, también desapareció como por arte de magia. El turno ha tocado ahora al español Díez Conde, acusado de formar parte de una red de falsos inversionistas inmobiliarios ligada al narcotráfico. El propio director de la Unidad de Lavados de Activos de la Procuraduría General de la República, licenciado Daniel Miranda Villalona, reconoció que Díez Conde escapó a México en un vuelo que salió del aeropuerto de Punta Cana. Parece, pues, que a los implicados en lavado se les facilita evadir la persecución.
