Que los resultados de las elecciones sean un hecho consumado no ha sido óbice para que el derrotado candidato del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hipólito Mejía, documente a la Organización de Estados Americanos (OEA) de las supuestas irregularidades que marcaron el proceso. Tampoco ha reparado en que el presidente del PRD y rival suyo en la organización, Miguel Vargas Maldonado, legitimara los resultados al declarar que perdió por sus errores, al no saber capitalizar las expectativas de cambio. Pero a diferencia del candidato opositor de México, Andrés Manuel López Obrador, en lugar de las calles para denunciar el supuesto fraude, Mejía, quien alcanzó un 47 por ciento, ha optado por otros medios. Y es posible que las irregularidades denunciadas por López Obrador no sean ni una milésima de las que según Mejía se cometieron aquí para arrebatarle victoria en las votaciones del 20 de mayo. No se sabe lo qué decidirá la OEA, pero Mejía no se rinde. A días para la toma de posesión de Danilo Medina el derrotado candidato del PRD ha presentado nuevos datos sobre el despojo que alega en los comicios.
