El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, ha reiterado que la falta de recursos puede generar conflictos en el sistema judicial. El problema ahora no es que los tribunales puedan paralizarse por la crisis económica, sino por acciones reivindicativas de los magistrados. Con el agravante, según sus palabras, de que él, el vicepresidente Rafael Luciano Pichardo ni el Consejo del Poder Judicial puedan controlarlas. Subero Isa ha abordado algunos de los ingredientes que podían poner a los jueces en la misma tesitura que, por ejemplo, los maestros. A diferencia de muchos otros países, aquí no hay tradición de movimientos reivindicativos en la Justicia. Lo extraño hasta para el propio magistrado ha sido quedar sin amplificación en las consecuencias que pudiera tener para la judicatura la falta de recursos. En las cuatro asociaciones de jueces que se han creado se advierte más división que interés en mejorar las condiciones de trabajo. Esa dispersión es uno de los puntos débiles de los temores de Subero Isa sobre una crisis en el sistema judicial por falta de recursos que, en principio, se citaban como necesidad para crear más tribunales.
