Mal síntoma
Tras un prolongado estancamiento que algunos sectores han tildado de suspicaz, el proceso sobre la matanza del 4 de agosto de 2008 en Paya toma un nuevo giro con la devolución de bienes a implicados en el caso. El juez de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, Eduardo Sánchez Ortiz, no sólo ordenó la devolución de tres de cuatro yipetas incautadas a la agencia Cabrera Motors, sino que condenó a la Procuraduría General de la República al pago de 5 mil pesos diarios por cada día de retraso. Conforme a la sentencia, los vehículos que deberían ser devueltos están en poder de los fiscales adjuntos Germán Daniel Miranda Villalona, María del Carmen de León y Pelagio Alcántara. Salvo el traslado a un tribunal del Distrito Nacional, el Ministerio Público ha parecido a la defensiva en el proceso sobre el asesinato de siete colombianos. Uno de los puntos más débiles es que a la fecha no se haya presentado la droga ni los millones de dólares que según las autoridades habrían motivado la matanza. La sentencia que ordena la devolución de los vehículos es otro mal síntoma sobre la aclaración definitiva del perturbador suceso.
