La moringa, otrora considerado árbol milagroso, se consume en el continente desde tiempos inmemoriales. Pero bastó con que sus propiedades fueran ponderadas por el líder cubano Fidel Castro, quien a propósito cumplió 86 años, para que la planta se convirtiera en objeto de estudio. A las muchas pruebas se agrega la del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), que encontró que las propiedades medicinales y alimenticias de la planta son inmensas. Ese aval de especialistas y centros reputados obligan hasta a los más escépticos a reflexionar sobre la capacidad de un árbol que se cultiva en cualquier terreno. El estudio de la Unam señala que la moringa ofrece alimentos nutritivos para personas y animales, así como aceite comestible de alta calidad. Y todo después que el líder de la revolución cubana, quien ha sobrevivido a un cáncer, no sólo llamara a cultivarla para enfrentar el hambre, sino que le atribuyera su proceso de recuperación. La verdad es que son muchos los que hasta por curiosidad se ven tentados a consumir la planta, sobre todo porque tampoco se ha dado cuenta de efectos secundarios.
