Ante el colapso de las zonas francas, los empresarios de Santiago se han decantado, como buenos emprendedores, por nuevos proyectos industriales, como la instalación de un parque tecnológico, para impulsar la producción de bienes y servicios. No se han sentado a esperar la intervención del Estado, sino que, como parte su tradición han tomado sus propias iniciativas. La idea del parque para albergar decenas de empresas y que operará en el espacio que ocupa la zona franca de Licey al Medio, no surgió de la noche a la mañana. Era madurada desde que comenzó a verse eldesplome de las zonas francas. El empresario Rafael de Moya, uno de los propulsores del proyecto, consideró que están dadas todas las condiciones, pues se cuenta con la estructura para las instalaciones básicas. Citó que desde ya Codetel operará un call center y una nueva central de fibra óptica, en tanto que otra empresa nacional está preparada para producir biodisel. El parque tecnológico no sólo mitigará el desempleo y los males que acarrea, sino que será una fuente para generar riquezas y mejorar la imagen de República Dominicana en los mercados internacionales.
