Centroamérica no se duerme. El embajador salvadoreño en Estados Unidos, Rubén Zamora, ha sonado la alarma sobre el impacto que tendría para el DR-Cafta el denominado Tratado Transpacífico (TPP) que Washington discute con varios países asiáticos.
De permitirse a Viet Nam procesar textiles con materia prima de China, Centroamérica, según Zamora, perdería 100 mil empleos y Estados Unidos, unos 500 mil. Pero los centroamericanos no sólo se han conformado con la voz de alerta, sino que ya han iniciado presiones para evitar que el acuerdo de Washington con los países asiáticos se suscriba con la facilidad a Vietnam de usar hilo chino en la fabricación y exportación de tejidos.
La preocupación no solo fue planteada al presidente Barack Obama durante su reunión en mayo con los representantes del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), en Costa Rica, sino que empresarios de la región ejercen presiones en la capital estadounidense.
El Dr-Cafta, suscrito en 2004, ha sido de gran provecho al menos para los países centroamericanos. Y de ahí el grito ante la competencia que representaría el caso de Vietnam.
