Diálogo saludable
Si el diálogo con los médicos y enfermeras está dirigido a que se cumpla la Ley General de Salud, garantizar la calidad de las atenciones en los hospitales y mejorar las condiciones de servicios del personal la conversación no puede ser más saludable. Porque el merecido reajuste salarial que piden los gremios se inscribe precisamente dentro de una mejoría del servicio hospitalario. No se trata de un incremento por su linda cara o por sus aportes políticos al partido en el poder. Ese reajuste tiene que ser sobre la base de lo que ha planteado el secretario de Salud Pública, doctor Bautista Rojas Gómez, al reanudar el diálogo con los galenos. Vale reconocer que los médicos volvieron a dar otra prueba de entendimiento al desistir de una protesta para acogerse al diálogo. Se trata de un gesto que las autoridades no sólo deben reconocer, sino corresponder. El reclamo del gremio no puede verse como un asunto personal ni político. Si hablando la gente se entiende los senderos del diálogo son los más necesarios y expeditos para llegar a arreglos satisfactorios. Cabe esperar que la sensatez se imponga para que el diálogo arroje resultados positivos. Es lo que se necesita.
