La buena noticia es que el empleo creció en 1.31 por ciento, lo que en términos absolutos significa 282 mil nuevos puestos de trabajo; la mala noticia es que el 65% de esos empleos fue proporcionado por el Estado, pero otra buena noticia es que el sector privado aportó un 35% del total de nuevos puestos de trabajo. Una mala noticia es que el 57% de esos empleos son informales, la buena noticia es que ese sector reacciona positivamente a los estímulos vía créditos. Es verdad que conforme a esas estadísticas proporcionadas por el economista Miguel Ceara Hatton, los empleos generados son relativamente de mala calidad, pero es buena noticia que en vez de aumentar el desempleo ha bajado. Como se ve, todo es según el color del cristal con que se mira.
