Cuando todo parecía aclarar, la investigación en torno al atentado contra el abogado y comentarista de televisión Jordi Veras ha vuelto a atascarse. El padre del abogado, el también jurista Ramón Antonio Veras, advirtió que el suceso, ocurrido el 2 de junio, constituye un desafío para las autoridades. Veras, quien indicó que la familia no tiene culpables favoritos, señaló que el expediente sólo estará completo cuando se dé por concluida la investigación a cargo de la Fiscalía de Santiago y la Policía. Eso traduce que para la familia todavía quedan cabos sueltos, o presuntos culpables que no han sido sometidos a la acción de la Justicia. El atentado habría sido planificado desde la cárcel y ejecutado por sicarios. Pero son tantas las versiones en el caso que muchos se preguntan si todos los posibles sospechosos serán interrogados, y traducidos a los tribunales de ser encontrados culpables. A seis meses de la tentativa y el compromiso de las principales autoridades de que el suceso no quedará impune la gente abriga todavía reservas sobre el desenlace. El padre del abogado estima que el atentado es un desafío a la sociedad y refleja la debilidad del sistema carcelario.
