Paul Ryan, el congresista por Wisconsin, ha mejorado la imagen y las posibilidades electorales de los republicanos como compañero de fórmula del candidato presidencial Mitt Romney. La calurosa acogida en la convención que oficializó la candidatura de Romney, en Tampa, evidencia que su nominación ha contribuido a compactar a moderados, conservadores y ultraconservadores republicanos. Romney y Ryan forman el tándem perfecto para la oposición disputar con posibilidades éxitos las elecciones de noviembre próximo al presidente Barack Obama. De hecho, ya los republicanos superan a Obama en recaudaciones, lo que constituye un elemento muy sintomático en los comicios estadounidenses. Desde que Romney anunció al congresista por Wisconsin su candidatura experimentó un cambio positivo, que se tornó más notorio con el entusiasmo que primó en la convención en Tampa. Obama es todavía favorito en las encuestas, pero la diferencia no es tan significativa como para proclamar que su victoria está asegurada. La crisis económica, que no acaba de ser superada, es un factor clave en las votaciones.
