El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) nada nuevo descubre con el estudio que atribuye a intereses políticos la causa de la crisis en el sector eléctrico. Hasta los chinos de Bonao saben que en el intrincado sector no se han podido ni siquiera rescindir contratos que perjudican al Estado por asuntos políticos. Aún así, el informe de los técnicos del BID contribuye a disolver mitos sobre la realidad económica al destacar que la solución al drama eléctrico es importante para restablecer la competitividad, asegurar un crecimiento sostenido y reducir los niveles de pobreza. Por lo demás está réquete dicho que el problema principal consiste en un subsidio generalizado con precios inferiores a los costos de producción y de distribución. También que el clientelismo político, y las variables que lo acompañan, figura entre los factores que han restado eficiencia a la recuperación del sector. Para no sacrificar su capital político las autoridades se las han arreglado para prolongar múltiples desafíos, entre los que figura la reforma del sector eléctrico. Pero la amenaza para la gobernabilidad que representa el deterioro del sector ejerce cada vez más presión.
