El prontuario ofrecido por la Policía sobre una de las tres personas cuyos cadáveres fueron encontrados en un cañaveral del ingenio Caei, en Yaguate, San Cristóbal, se presta a múltiples reflexiones acerca de la dimensión de la criminalidad y la labor de las autoridades para preservar la seguridad y el orden. Después de muerto es cuando se ha sabido que Juan Félix Cordero era, como lo definió la Policía, el más peligroso narcotraficante de los que operan en la zona Este, que había ejecutado a seis personas.
Que se recuerde sobre Félix Cordero, quien en 2010 fue sometido por homicidio, y en este año por narcotráfico, no se había proporcionado ningún tipo de información. Como se estila en esos casos. Y más cuando estaba en libertad tras los dos sometimientos.
El prontuario de Félix Cordero es una de las interrogantes sobre las conclusiones a que ha llegado la Policía en torno al caso en que fueron muertos el sargento Luis Méndez Sepúlveda y el comerciante Abraham de los Santos Rodríguez.
Sin dar cuenta de detenciones o mayores detalles pudo establecer que De los Santos Rodríguez y Méndez Sepúlveda fueron acribillados cuando ayudaban a los homicidas de Félix Cordero a remover una camioneta que se había atascado en el lugar.
