Cambio de fecha
No han tardado en salir a relucir los problemas que causaría que, en lugar del 10 de diciembre próximo, la nueva Constitución sea proclamada el 26 de enero. Nada oficial hay al respecto todavía, pero tratándose de una petición del presidente Leonel Fernández puede dar como un hecho. El cambio de fecha, según el presidente del Senado, Reynaldo Pared Pérez, ha sido para honrar la memoria del patricio Juan Pablo Duarte. Muchos se preguntan, por supuesto, si ésa será la verdadera razón del sorpresivo cambio de fecha para proclamar la ley de leyes. Más cuando la posposición impide la elección de los diputados nacionales, de los representantes ante el Parlacén y la aprobación de la ley de partidos políticos. La nueva Carta Magna, criticada tanto por la forma en que se aprobó como por la limitación del ámbito de las libertades, también reduce el espacio de maniobra del Poder Ejecutivo. El instrumento jurídico entra en vigencia tan pronto sea proclamado y se había previsto el 10 de diciembre para hacerla coincidir con el Día de la Constitución. Por su simbolismo se trataba, en realidad de la fecha más indicada. El cambio sería suspicaz.
