Al resaltar más el supuesto trasfondo político, el director de Etica e Integridad Gubernamental, Marino Vinicio Castillo, y el ex consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Abel Rodríguez del Orbe, contaminan con sus argumentos el expediente contra el senador Félix Bautista tras cuestionar al procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, por su decisión de reabrir el caso. Han dado lugar a que incluso se piense que obedeció a razones estrictamente políticas el motivo de archivar el expediente que solicitó a la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia del director del Departamento de Persecución de la Corrupción (DPCA), Hotoniel Bonilla. Sorprende que Rodríguez del Orbe y Castillo se decantaran por lo político y no por lo jurídico con relación a las querellas por corrupción elevadas por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y otras entidades contra el senador por San Juan y secretario de organización del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Si Bautista no tiene hechas, se presume que no debe haber ningún temor en reabrir el caso. En aras de la transparencia ha debido aplaudirse. Sin titubeos.
