Deselance trágico
Los cuatro asaltantes que antes de ser abatidos mataron a un teniente e hirieron a un sargento de la Policía estaban decididos a todo. Al ser sorprendidos desvalijando una farmacia en el kilómetro 22 en la vieja carretera Duarte, antes de rendirse, los asaltantes abrieron fuego contra una patrulla de la Policía, hiriendo mortalmente al teniente Francisco Antonio Vargas Peralta. El sargento Fermín Valdez Lorenzo, quien resultó herido, pudo pedir refuerzos para enfrentar a los asaltantes que vaciaban el negocio propiedad del comerciante Gabriel Antonio Espinal. Era la tercera ocasión en que la farmacia sería atracada en estos días. El desenlace fue un trágico balance de cinco muertos y un herido. Pero la lectura indica que los delincuentes estaban decididos tanto a robar como a matar, de ser necesario. A la orden de que depusieran las armas, los asaltantes, que se desplazaban en una yipeta Honda CRV, respondieron a tiros limpios. Por la escopeta, el revólver, la pistola y los pertrechos militares parece que las víctimas civiles constituían una peligrosa banda de asaltantes. El vehículo en que andaban los delincuentes había sido robado en Santiago.
