Página Dos

Cójanlo

Cójanlo

El argelino Lajdar Brahimi no se hace la menor ilusión de conseguir un alto al fuego como mediador de las Naciones Unidas (ONU) en la guerra que ha costado la vida a más de 20 mil personas en Siria.

 Si un ex secretario general de la ONU como Kofi Annan tuvo que renunciar a la misión bajo el alegato de que no recibió apoyo ¿acaso no correrá el desconocido mediador argelino la misma suerte? Tanto la complejidad como la lucha de intereses tornan “muy difícil” encontrar una salida al conflicto, como dijo Brahimi, sin la intervención directa de la comunidad internacional. La amenaza de que no habrá inmunidad contra los responsables de crímenes no surtirá el menor efecto frente a la dimensión de una guerra que desde hace tiempo demanda acciones concretas. Pese al respaldo de China y Rusia al régimen de Bashar el Asad, Occidente debe contar con medios por lo menos para evitar que civiles inocentes sean la baja más numerosa. Las matanzas, las ejecuciones sumarias y la tortura se han convertido en la norma durante un conflicto que ha puesto a prueba la labor de la ONU. Ese panorama hace difícil cualquier misión de paz.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación