Entidades que enarbolan la bandera contra la corrupción y por la transparencia tendrán que sopesar más sus acciones para no caer en el descrédito y perder el espacio que han logrado. Su papel social será muy importante siempre que no caigan, ni por asomo, en el chantaje, la persecución y otras prácticas que riñan con sus postulados.
Entidades tan afines como la Asociación Dominicana Contra la Corrupción (Adocco) y la Fundación Transparencia y Justicia deben, entre otras, ponderar sus demandas judiciales y medir bien sus pasos para evitar comentarios. Eso de acusar y después desistir, como ocurrió en el caso de la construcción de la carretera El Coral, se presta a suspicacia. Los medios pueden sentirse utilizados. La Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) y Participación Ciudadana, cuyo comportamiento puede resultar molestoso para el poder político y económico, son dos modelos de seriedad y transparencia. Es el ejemplo que deben seguir, para que no las vean con suspicacia, las entidades que aspiran acreditarse en la lucha contra la corrupción, la transparencia y por el fortalecimiento institucional.
