Los robos, atracos y los actos vandálicos tienen al salto de la pulga a los moradores del sector Santa Lucía, del barrio Cienfuegos, de Santiago. Tan feroces son los maleantes que, de acuerdo con los denunciantes, hasta la propia Policía teme enfrentarlos. La violencia en Santiago ha adquirido ribetes alarmantes, expuestos en diferentes ocasiones por asociaciones industriales y comerciales. En el barrio Santa Lucía se quejan de estar sometidos a un permanente toque de queda por las balaceras protagonizadas por pandillas,pero además por los males sociales que agobian al sector. La inseguridad, que ha cobrado varias víctimas, se cita con frecuencia como uno de los problemas que más perturba a los santiagueros. A pesar del miedo sembrado por las pandillas, comerciantes de Cienfuegos han dado la cara para declarar que han perdido la fe en la capacidad y la voluntad de las autoridades para controlar la delincuencia. Se alega que los maleantes son conocidos, pero por razones que no entienden no se actúa contra ellos. La exposición es para que la Policía y la Fiscalía de Santiago se movilicen para rescatar la seguridad, el orden y la confianza en el barrio santiagués.
