La Justicia está todavía a tiempo de revisar la monstruosa sentencia que condenó a 30 años de prisión al piloto Affe Gutiérrez, y de esa forma restaurar su imagen. Tras ser descargado en primera instancia por la muerte en 2005 de Wester Junior Solís, el Primer Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia de la Provincia Santo Domingo lo acaba de condenar a la pena máxima. Durante el proceso, su padre Rafael Gutiérrez también fue sentenciado a 10 años de cárcel por su supuesta participación en la muerte de Solís. Como el Ministerio Público certificó que padre e hijo estaban en prisión cuando fue muerto Solís, se especula que la condena se debió a las presiones ejercidas por un influyente funcionario. La sospecha es suficiente para que el proceso sea revisado con garantías de que primará la verdad y la justicia. El piloto ha insistido en que es inocente y que su único delito ha sido casarse con la presentadora de televisión Sarah Pepén. Pero como el caso fue apelado, la Suprema Corte de Justicia tiene la oportunidad de reivindicar la independencia del Poder Judicial, mortalmente herida con una sentencia monstruosa.
