Alienta la afirmación del presidente de la Junta Central Electoral (JCE) de que la crisis en torno al centro de cómputos está en vía de solución. Es lo que se desea para despejar la incertidumbre que el alboroto ha generado en la población. Rosario, que tiene una responsabilidad muy grande en la organización del proceso, tiene que apelar a todos los medios legítimos para garantizar unas elecciones libres y transparentes. Sus diferencias con el movimiento cívico Participación Ciudadana son, por las razones que fueren, otros quinientos. Lo que interesa a la población es que se encuentre una salida consensuada, no unilateral, al problema en el departamento de informática. El propuso crear una gerencia de informática dirigida por Franklin Frías, el cuestionado actual incumbente del departamento, y que los partidos nombren dos subdirectores. Si esa propuesta no prospera, como en efecto parece que ha ocurrido, entonces se busca otra fórmula que satisfaga a los protagonistas del proceso. Lo que no puede el tribunal, y en verdad tampoco lo ha hecho, es cerrarse a encontrar una salida consensuada. Si el problema está en vía de solución, pues perfecto.
