Justicia retardada, es justicia denegada. Se trata de un principio que se aplica como traje a la medida a la Procuraduría Fiscal de la provincia Santo Domingo, de acuerdo con las quejas de reclusos y parientes sobre la lentitud para ventilar sus procesos.
La consigna de Eficacia, eficiencia y efectividad que promueve el Palacio de Justicia contrasta con las dificultades para trasladar principalmente desde el penal de La Victoria y ventilar los procesos de los reclusos.
Las odiseas narradas por presos y familiares son dramáticas. Una señora dijo que desde el 31 de agosto diligencia, sin éxito, que en la Fiscalía entreguen la orden de pena cumplida a un sobrino que fue condenado a cinco años de prisión en La Victoria. La gente también se queja de dificultades para ventilar los procesos en los tribunales, incluyendo cancelación de roles de audiencia por cualquier nimiedad.
El procurador Francisco Domínguez Brito tendrá que tomar cartas en el asunto para eliminar las trabas y conseguir que se agilicen los procesos en los tribunales de la provincia Santo Domingo. No por humanismo, sino en cumplimiento de lo que mandan los derechos humanos.
