Un velo de misterio rodea el caso de las cajas fuerte con más de 60 millones de pesos en efectivo, joyas y otros objetos de valor que habrían desaparecido durante el allanamiento a una residencia de Sosúa, en octubre de 2012, en que fue muerto un alemán.
En principio se informó que el extranjero formaba parte de una alegada secta satánica y que murió al enfrentar una patrulla de la Policía que se proponía allanar su residencia. Sin embargo, ahora se dice que lo del grupo satánico no fue más que un invento y que de la residencia donde vivía la víctima con otros alemanes los agentes cargaron con el dinero y las joyas.
El caso tomó otro curso después que la embajada de Alemania habría presionado para que se profundizara la investigación a fin de determinar la verdad.
El nuevo jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, calificó de burdo el allanamiento, en tanto el procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, adelantó que el informe preliminar de la investigación que se dispuso revela que hubo exceso de los agentes. El gran misterio es el dinero, las joyas y los objetos de valor que habrían desaparecido sin dejar rastro.
